La Fundación Montes presentó formalmente ante el Senado de Uruguay una propuesta legislativa para instaurar la inteligencia emocional como una materia obligatoria en las escuelas.
El proyecto busca que la gestión de sentimientos y el desarrollo humano se integren al currículo nacional para fortalecer la salud mental y la convivencia de los estudiantes. Los impulsores sostienen que el aprendizaje socioemocional es tan fundamental para el crecimiento de los jóvenes como las disciplinas académicas tradicionales.
Con esta iniciativa, la organización pretende convertir estas habilidades en una política pública con impacto duradero en la sociedad. Esta comparecencia legislativa representa un avance significativo en la misión de la fundación para modernizar el sistema educativo del país.