Plan piloto de ANEP de sistema automático de pasaje de lista

Hola a todas y todos gracias por este espacio.

Intento aportar, aunque a primera vista pueda parecer una noticia pálida. Sin embargo, creo que detrás de este hecho hay elementos que merecen ser destacados y pensados con mayor detenimiento.

La ANEP comenzará un plan piloto, en un liceo de Piriápolis, para controlar la asistencia de los alumnos mediante reconocimiento facial.

Teniendo muy presentes las discusiones en el Senado sobre “El rol del maestro en la comunidad https://www.youtube.com/watch?v=8LEiCf8EMs4&t=67s me duele constatar que los espacios de debate e involucramiento de las familias en la educación se estén ocupando hoy con temas tan poco formativos, y además tan alejados de lo que uno podría pensar como prioridades de un nuevo gobierno en materia educativa. Poner en manos de empresas tecnológicas los datos biométricos de estudiantes, transformando los centros educativos en lugares de control, no solo resulta inquietante: también desplaza la atención de los asuntos centrales.

Es cierto: no fue la primera acción, y la inicial —salir al territorio a buscar a los gurises que no estaban asistiendo— la aplaudo sin reservas. Esa fue una medida justa y necesaria.

Pero que se dedique tiempo y energía a discutir y defender un sistema de reconocimiento facial en liceos… ahí es donde no encuentro el sentido. De verdad necesito que alguien me lo explique como si tuviera cinco años.

Porque sigo convencido de que la asistencia mejora si logramos que el liceo sea un lugar preferido. Un lugar preferido. Eso no se logra controlando sino dando libertad y espacio para estar para expresarse.

Mi hijo de 8 años dice que su lugar preferido es la escuela; la ama, quiere ir. En cambio, mi hijo de 18, cuando estaba en el liceo, lo detestaba. Y eso que le iba bien en notas. El Dámaso era (y es) un sitio hostil para un adolescente: frío en invierno, sofocante en verano, apagado, sucio, sin vida ni color, sin docentes suficientes, sin apoyo pedagógico ni psicológico, sin deporte, sin música, sin arte. Un lugar triste. El patio y el gimnasio enormes no podían usarse libremente porque “no se puede estar boyando”. Y como este ejemplo hay miles: cualquiera que haya pisado un liceo de segundo ciclo lo sabe.

Si queremos que los gurises terminen el liceo —algo básico hoy— debemos procurar que estos sean lugares propios: de conocimiento, sí, pero también de contención y cuidado, de atención a la salud, de deporte, de música, de arte, de vínculo con el barrio y con las familias. Lugares a los que se quiera ir.

No concibo que, en lugar de pensar en eso, estemos destinando recursos y debates a instalar cámaras de reconocimiento facial.

Gracias nuevamente.

1 me gusta

esto no es un tema… son un montón!

no tengo explicaciones, pero

te cuento lo que vengo siguiendo respecto al plan piloto específicamente:

Las autoridades de ANEP se reunieron con familias, estudiantes y docentes y acordaron reevaluarlo. o sea, todavía hay chances de que no suceda.
El sistema planteado igual no guarda imágenes, ni siquiera nombres o números de cédula. no me preguntes exactamente cómo funciona, pero cierto código creado a partir de proporciones faciales, se vincula con otro código que sería alumno, pero sólo se vinculan fuera del sistema digital. en el sistema digital solo se guardan códigos que no refieren a nada concreto.
No saldría plata para el Estado… (raro… pero)
La motivación original tiene que ver no con tanto con el control del ausentismo formalmente, sino desde la garantía a las familias en tanto son menores. “dar cuenta” de si están o no.
El propio Pablo Caggiani dijo tener dudas sobre este mecanismo (no perdamos las esperanzas calvelo) sobre todo reconociendo que las cámaras pueden generar todo lo contrario en los adolescentes.
Por último, este es uno de los tres instrumentos que estaban planteados como posibilidad. No tengo tan claros los otros dos, pero tienen que ver con la conexión ceibal uno y con una georeferencia por aplicación cuando ingresan al “polígono” de estudio.

Ahora yendo a un pensamiento más profundo de cómo deberían ser los liceos…
(vivo frente a uno donde los gurises tienen que “colarse” por las tardes para hacer uso de las áreas deportivas)
tengo mucha expectativa en el plan de extensión de tiempo pedagógico.
en educación media el plan al 2029 es duplicar los centros ETP.
el trabajo está pensado además articulando MEC, secretaría de deportes, inau, intendencias, udelar, ceibal y no sé qué más, pero a lo que voy es a que no está pensado solo en términos de fortalecer aprendizajes, sino con actividades culturales y comunitarias.
el problema es que estamos tan lejos… que la prioridad es tener en cuenta las necesidades de alimentación.

me quedó un poco largo, perdón

pd: felicidad ese niño de 8

1 me gusta

Que hermoso leer reflexiones acerca de nuestras institucciones. Creo que es muy importante la permanencia de los educadores en ellas, que podamos estar más tiempo con los jóvenes para poder vincularnos más profundamente. También es fundamental que se esté trabajando desde diversas instituciones porque es indispensable contar con equipos multidisciplinarios además de reforzar lo cultural y lo deportivo. También es muy importante generar espacios de cuidado para quienes cuidamos. Considero indispensable construir comunidades de bienestar. Si bien por momentos es la utopía que me mantiene esperanzada caminando, celebro estas iniciativas, leer que las autoridades se reunieron con familias, estudiantes y docentes, seguir reflexionando y creyendo en lo colectivo, en los aprendizajes a partir de los errores, confío en que estamos transitando caminos mejores aunque duele y mucho estar dentro de las instituciones. Gracias!

Para seguir creyendo en la reflexión y los aprendizajes colectivos, se dejó sin efecto.

De todas maneras me quedo pensando en dos cosas:
Una es que ahora se reciben críticas por modificar el plan… siento que por momentos nos gana una predisposición social negativa a todo, que además es al menos un peligro en términos de confianza. porque para el diálogo y el aprendizaje real, hay que confiar en las críticas (y también confiar en las correcciones)

La otra cosa que me quedo pensando es que aunque a priori me resulta por demás antipática la idea de reconocimiento facial y entiendo que lo importante es construir espacios de bienestar para que efectivamente puedan ser de aprendizaje y crecimiento… estamos todo el tiempo siendo controlados y estamos todo el tiempo regalando datos y estamos todo el tiempo a merced del uso de la tecnología al que nos “invitan” las empresas privadas sin cuestionamientos muy profundos. Los adultos de hecho exponemos a menores en ese sentido hasta sin saberlo. Y en este caso - a cuenta insisto de sentir que sería un error - la motivación era de cuidado y había muchas más garantías en el uso de los datos.

me dan ganas de abrir un tema que se llame contradicciones :slight_smile:

2 Me gusta

En relación a lo primero que mencionás, esa predisposición negativa a todo, siento que se confrontan oponerse con implicarse. En lugar de implicarnos en la tarea colectiva, se busca un “no compromiso” que encuentra una opción muy cómoda en la oposición.

Me quedo reflexionando también acerca de lo segundo que planteás y me surge la ambivalencia, la ambigüedad…. sensaciones que experimentamos cuando nos disponemos a sentir y pensar sobre la realidad.

1 me gusta

Festejo que se fuera para atrás, valoro eso. Aunque deja un sabor raro todo eso. Comparto que contradicciones siempre va a haber, y críticas también. Aunque hoy cuando se toma algo con espíritu crítico —que no es lo mismo que criticar—, enseguida aparecen quienes se ofenden y creen que se trata de un escrache.

No obstante este caso, parece más bien un problema de rumbo equivocado. Cuesta imaginar la conversación en la mesa donde se presentó este proyecto: dedicar tiempo a eso, y luego obligar al director de ANEP a hacer malabares para justificarlo… ¿para qué? Está completamente alejado de las verdaderas preocupaciones de los alumnos y de las familias de ese liceo. Hace ruido y termina aumentando el desánimo.

El problema no es si la idea resulta simpática o antipática, sino su total falta de sentido frente a los problemas reales. Suena a ocurrencia salida de un escritorio de startup que nunca pisó un liceo público. Los docentes, adscriptos, preparadores y funcionarios saben perfectamente cuándo un gurí falta y por qué; tienen las herramientas para saberlo… lo que no tienen son condiciones adecuadas ni tiempo suficiente cuando deben atender a cientos de estudiantes.

Es cierto lo de los datos y lo regalados que estamos pero justamente usémoslo en otro sentido… no para vigilar! Si de verdad se quiere pensar en tecnología para acompañar, ¿por qué no hacerlo desde la estimulación positiva? no se… una tarjeta estudiantil que dé beneficios, acceso a boletos, entradas, descuentos en el barrio, o incluso un casillero en el liceo. ..algo con un diseño atractivo que los propios estudiantes propongan y gestionen, que genere pertenencia y alegría al llevarlo o mostrarla. Eso funciona con los boletos estudiantiles…podría ser con algun metodo de pago con el brou o con STM…no se. Eso sería muy distinto a plantear “te ponemos otra cámara para controlarte si venís o no”.

El período anterior de la ANEP fue desastroso: aumentó la cantidad de alumnos por grupo, eliminó materias, auxiliares, preparadores, adscriptos… hasta se llegó a un punto en que ni vidrios había para reemplazar una ventana rota. En primaria, esa caída se amortiguó gracias al esfuerzo de las comisiones de padres, que son lo máximo. En secundaria, ese colchón no existe. Y justamente ahí necesitamos llenarlo con los tipos de familia, con institucionalidad, con actividades en coordinación con el barrio, con el municipio, con el liceo como centro de encuentro y de muchas cosas más. Ver que la Democracia funciona y sentir que la educación pública me permite vivir mejor.

Gracias por el intercambio. La seguimos.

1 me gusta

me quedo pensando en eso de oponerse sin implicarse… aplica casi que a todo conflicto de esos a los que no se les encuentra solución

1 me gusta

Como madre me hace falta el carnet con la evaluaciones y juicios trimestrales en papel (en lugar de tener que entrar a Gurí y leerlo de una pantalla) firmarlo y que vuelva a la institución educativa.

Creo que a la adolescencia le está faltando qué pasen la lista, los miren a los ojos, conecten con su estado de ánimo, “pierdan tiempo en eso”, digamos. Y no reconocimiento facial. Ni en liceos ni en la calle :rofl:.

Y respecto de saber si están o no en el centro educativo porque son menores… cuidar la puerta sigue siendo una buena medida.

No rechazo la tecnología, pero no reemplaza al ser humano en cosas tan importantes como evaluar cuán presente y como se encuentra un chiquilin/a, o si entra o sale y porqué, un menor de edad de un centro educativo fuera de horario. El cuidado humano no es tan fácil de reemplazar.

1 me gusta