El discurso constituye la primera rendición de cuentas del presidente Yamandú Orsi ante la Asamblea General en marzo de 2026, donde detalla los logros y objetivos tras su primer año de mandato.
El mandatario estructura su mensaje bajo la premisa de que la estabilidad democrática y la seguridad jurídica son activos estratégicos de Uruguay frente a un contexto global marcado por la incertidumbre y la polarización. Entre los pilares fundamentales, destaca el ordenamiento de las cuentas públicas mediante una ley de presupuesto consensuada, la implementación de un impuesto mínimo global y la creación de miles de nuevos empleos con cifras récord de ocupación de mujeres.
Asimismo, Orsi enfatiza el compromiso social de su administración a través de una inversión histórica en la primera infancia, mejoras en el sistema de salud mental y una estrategia de seguridad integral que incluye la propuesta de un nuevo Ministerio de Justicia.
Finalmente, reafirma una política exterior proactiva basada en la apertura de mercados internacionales y la ratificación de acuerdos comerciales clave, posicionando al país como un modelo de desarrollo económico con inclusión social.